sábado, 1 de octubre de 2011

Las Gemelas del Parque Teniente Guerrero


Todos somos irrepetibles, nadie va a existir que sea igual que tú, o que yo, caminando sobre esta tierra. Cada quien es una persona única. Aun así, hay quien dice que todos tenemos un otro "yo" en algún lugar de este mundo; pero necesitarías tener muy buena suerte para conocerlo, casi imposible. Y sin embargo, si hay quien ha tenido la suerte de conocer a su otro "yo", o dicho de otra forma: a su otro "tú": los hermanos gemelos. Dicen que cuando una, o uno de los hermanos gemelos muere; él que queda vivo, encuentra al otro en el espejo.


Dicen que uno de los gemelos siempre es bueno y el otro, no lo es tanto; que uno es más travieso, y el otro más serio; dicen que una puede ser un ángel, y la otra, un diablo. Y sin embargo... Los hermanos gemelos y las hermanas gemelas, guardan muchos secretos, siendo una relación única y muy especial entre ellos, o ellas. Una relación tan especial, que uno, que no tiene un hermano gemelo —como la mayoría de nosotros— no puede entenderlo…

Allá, cuando la ciudad de Tijuana se estaba apenas formando, vivía un portugués, feliz, por que padre pronto iba a ser. Feliz por su esposa, y feliz al pensar en su hijo o su hija estaba pronto a llegar.

El día que menos lo pensaba, lo tan esperado llegó; y su esposa le dio no una, le dio dos hermosas "meninas" (chiquillas). El portugués no cabía de alegría y bendecía a Dios por tan enorme; y doble regalo. Desafortunadamente, su esposa no pudo soportar los malestares después del parto y enfermó, y al presentir su muerte le dijo a su esposo: —cuídalas y quiérelas dos veces, por ti y por mi, y cuídalas con el cariño, que cuidas de mis hortensias. Y al poco tiempo después, la esposa de este portugués murió.

Y por esas últimas, dulces palabras de su esposa, las nombró a las dos: Hortensia. A la que nació primero le llamó, Hortensia grande, y a la que nació después, Hortensia chica.

Hortensia chica, era alegre, mística y muy noble, mientras Hortensia grande, era seria, misteriosa, y algo juiciosa. Pero ambas era muy buenas hermanas, como los hermanos y las hermanas gemelas lo suelen ser; y aceptaban sus diferentes formas de ser, sin ningún problema.

Al crecer Hortensia chica, era social y muy amorosa, mientras Hortensia grande era totalmente lo contrario; desconfiada y un poco huraña.

Y sin embargo, a cualquier hora, de cualquier día,  podías ver jugar o platicar, a las dos Hortensias en el parque.


Por sus diferentes formas de ser, Hortensia chica llegó a conocer a un gallardo capitán que trabajaba en el puerto de San Diego; mientras Hortensia grande había decidido en su corazón quedarse soltera.

Ambas lucían hermosas aquel día de la boda, Hortensia chica con su hermoso vestido de novia, y su hermana, Hortensia, como la más importante dama y madrina lucía un vestido igual; pero de color rosa.

La casa era suficientemente grande, por lo cual el papá de las Hortensias le pidió a su yerno se quedaran a vivir ahí. Con la promesa de hacerle un día —a su Hortensia— una gran casa, el capitán aceptó.

Siendo un hombre muy importante en su área de trabajo, el esposo de Hortensia, llegaba tarde a la casa, e inclusive había días que no llegaba. Algo que realmente no era problema; porque era bien sabido por todos del trabajo tan importante que este capitán tenía en el puerto de San Diego.

Hortensia chica, quería mucho a su esposo; mientras Hortensia grande, le tenía mucha desconfianza y no creía en su cuñado… No creía que sus tardanzas; o, ausencias para llegar a casa fueran buenas. Ni creía en sus atenciones que tenía para Hortensia, ni en la cortesía que le daba a ella ni a su padre. Algo notaba esta Hortensia, en el esposo de su hermana. Mientras la otra Hortensia lo amaba ciegamente.

Con el tiempo, el esposo de Hortensia, empezó a ir cada semana menos a la casa. Hortensia grande quería mucho a su hermana gemela. Y guardaba toda su desconfianza para ella.

La Hortensia enamorada nada pensaba de su esposo y confiaba que estaba en el puerto donde era sabido que trabajaba… Y sin embargo, un día de amor, ella enfermó.


Desesperada, Hortensia grande lo fue a buscar al puerto, y justamente en la dirección donde sabía, sorpresa no se llevó al verlo allí con otra doncella; porque sabía que lo que presentía era algo que existía.

Ella sin hacer preguntas le dijo: —Hortensia está enferma y está muy grave.
Al escucharla, él le dijo a la doncella, —disculpa, deja me ver que le está pasando a la hija de un jardinero —amigo de mi papá— que vive en Tijuana.

Sin intercambiar palabras, ambos se dirigieron en el mismo carruaje hacia la casa, ella muy seria y él muy cínico; pero ambos en silencio.

Al llegar, el padre los recibió angustiado, pero con gusto; y sin embargo, al entrar al cuarto donde estaba Hortensia, ella simplemente le dijo a su esposo: —quiéreme y no me olvides: y en un suspiro, murió… Él tan solo fingía afecto, y la otra Hortensia lo sabía.

Después del funeral y del entierro, el viudo joven de Hortensia se despedía de abrazos de quien había sido su suegro y con una aparente pena le dijo: —nunca olvidaré a Hortensia, ni el buen suegro que usted lo ha sido.

Luego se dirigió a la otra Hortensia, para darle su abrazo de dolor y despedida, ¿Cuál sería la sorpresa para todos allí presentes, cuándo apenas iba a abrazarla? ¡Algo ella en el pecho le enterró!

Todo era confuso, y en medio de la confusión; el papá de las Hortensias, el puñal ensangrentado tomó y de su sangre se manchó; se echó la culpa diciendo que no sabía que pasó; que tomó el arma y simplemente lo mató.

A la cárcel el portugués fue a dar, pero la astuta y viva de Hortensia se las ingenió para sacarlo pronto, con indulto y libre de aquella antigua cárcel.

Del portugués y de su Hortensia; después se supo poco, lo cierto es que una noche se fueron para el puerto de San Diego, y precisamente a Point Loma.

Se dijo mucho y tanta cosa.

De aquella familia solo quedó un mudo testigo, y el recuerdo de algunas fotos viejas, y la evidencia de quienes dicen que a la fecha y en noches de luna llena; por los senderos de aquel parque, como por los senderos que llevan al faro de esta loma, ven a dos gemelas jugando y platicando. Y las hortensias del jardín de aquella casa; y por la que después pasaron, mi abuela y vice abuelo, siempre —SIEMPRE— están floreando.


—Jerônimo (Jerome) Spinel-Lambada, Point Loma, California—

Menuda historia, Jerome, si eres realmente descendiente de las Hortensias... Tenlo por seguro que cuando vengas a Tijuana tendrás alfombra roja... ¡Y serás más bienvenido y más famoso que los mismos hijos de la Lady Di! Gracias por tu historia.


Los Vientos de Santa Ana en Baja California


Los que vivimos aquí en esta zona al norte de Baja California, ya estamos familiarizados con los vientos de Santa Ana.

Fenómeno climatológico que generalmente se maneja que son vientos cálidos que vienen del desierto de Santa Ana, que se encuentra en Sonora, México. Generalmente estos vientos se registran en Otoño y principios de Invierno; y sin embargo se ha registrado esta condición de Santa Ana, en Primavera y Verano.

Según nuevos estudios

El viento de Santa Ana es un tipo de viento föhn, resultado de la presión del aire formado en elevadas altitudes de la Gran Cuenca entre Sierra Nevada (EU) y las Montañas Rocosas. Esta masa de aire se vuelca por la Gran Cuenca y es empujada por la gravedad hasta la tierra baja que la envuelve. El aire circula en el sentido de las agujas del reloj alrededor del área de elevada presión, con lo cual atrae vientos del este y nordeste hasta California del sur (el inverso de los vientos del oeste característicos de la latitud).

Se suele decir a menudo que el aire es calentado y secado a medida que pasa a través del Desierto de Mojave y el Sonora, pero de acuerdo con los meteorólogos esto es un error. Los vientos de Santa Ana normalmente se forman durante el otoño y comienzos de la primavera cuando los vientos en las regiones elevadas del desierto de Mojave o el de Sonora son templados o incluso fríos, aunque pueden formarse en cualquier momento del año. El aire se calienta mientras es comprimido durante su descenso. Mientras el aire ya ha sido secado por la subida orográfica previa al alcance de la Gran Cuenca, la humedad relativa del aire declina rápidamente a medida que desciende y se calienta en sus estadios finales a medida que pasa a través de las cordilleras transversales y las cordilleras peninsulares.

El aire es entonces forzado a ir hacia abajo de las pendientes de la montaña y hacia fuera hacia la costa del Pacífico; la masa de aire se calienta más aún por la compresión física a medida que cae en altitud antes de alcanzar la cuenca de Los Ángeles, el condado de San Diego y Tijuana y su área metropolitana en Baja California a una velocidad típica de 35 nudos. La región costera del Sur de California y al Norte de Baja California alcanza su climatología más caliente del año durante el otoño cuando los vientos de Santa Ana soplan. Durante las condiciones de Santa Ana, está típicamente más caliente hacia la costa que en los desiertos y la humedad cae en picada a menos del 15%.

A medida que los vientos de Santa Ana pasan por los pasos de montaña pueden alcanzar la fuerza de los huracanes. La combinación de viento, calor, y sequedad convierte el chaparral en un combustible explosivo para los conocidos fuegos que muchas veces arrasan la región. Estos fuegos, estimulados por los vientos de Santa Ana, quemaron 721,791 acres (2,921 km²) en dos semanas durante octubre de 2003.

Aunque los vientos a menudo son de una naturaleza destructiva, pueden tener algunos resultados positivos también. A medida que los vientos soplan sobre el océano, las temperaturas de la superficie del mar caen aproximadamente 4 °C (7 °F), indicando un afloramiento de agua profunda del océano. Las concentraciones de clorofila en la superficie del agua van desde insignificante, en ausencia de vientos, a muy activo a más de 1.5 miligramos por metro cúbico en presencia de los vientos.

¿Qué podemos hacer para evitar incendios en tiempos de estos vientos de Santa Ana?

Hay mucho que podemos hacer.

Primero que nada no jugar con fuego. Siempre que haya aire, no hacer fogatas, carnes asadas, tirar cohetes o quemar basura —y nada que ver con lumbre en el medio ambiente y en nuestra casa—. Nunca hacer estas acciones que ponen en riesgo nuestra propia vida y la de los demás; sin mencionar los daños económicos y materiales que estos incendios que por lo regular se propagan por estos vientos de Santa Ana.

Otra cosa que podemos hacer, es hacernos de la cultura de no dejar basura en el medio ambiente. El papel y el cartón funcionan como combustible —como gasolina— en el medio ambiente; y una botella de vidrio o una de plástico pueden funcionar como lupa —o un cerillo—, y de allí convertirse en un feroz y destructivo incendio. Todos de los peores incendios que ha habido en el Norte de Baja California y el Sur de California han sido por descuido humano. Hacernos a la conciencia de la prevención, es un asunto de vida o muerte; y esto es algo que debemos siempre tener en mente.

¿Son peligrosos estos vientos de Santa Ana para la salud?

Aparte de la peligrosidad de poder generar incendios, y tumbar un objeto encima de nosotros; estos vientos son muy peligrosos para la salud, especialmente para los niños y personas de la tercera edad. Y a todos nos hace vulnerables; vulnerables a un golpe de calor; que no tratado a tiempo puede ser fatal.

Recomendaciones:

Tratar de mantenerse dentro de la casa o área de trabajo; o estar en la sombra.
Hidratarse bien, tomar 200 mililitros de agua cada hora.
No hacer ejercicio pesado durante las horas mas cálidas del día, de 12 a 4 Pm

Usar ropa ligera y de color claro.

Cuidar a los niños y a las personas mayores con las previas recomendaciones.

Si tienes mascotas mantenerlas bien hidratadas y a la sombra, para evitar que sufran des hidratación y prevenirlas de la rabia, que con el calor las hace muy vulnerables a está y otras enfermedades

No hacer fogatas.
No hacer carnes asadas.
No tirar cohetes.
No quemar basura.
Nunca dejar basura en el medio ambiente.

Con estos pequeños cuidados, estamos cuidamos también nuestros bosques que producen el mayor oxigeno que respiramos; por eso, es bien importante hacernos de la cultura del cuidado y la prevención; Con estos pequeños cuidados estamos haciendo la diferencia.

Las Lluvias al Norte de Baja California


Con motivo de que en está zona —en este mes— empieza la temporada de lluvias, una entrevista con Don Roque, señor mayor que dice saber como corre el agua, en Tijuana y Rosarito.

—Don Roque, ¿Es cierto que aquí solo llueve fuerte —huracanadamente— cada diez años?

—Huy, sí, lo tengo registrado desde 1942 y comprobado desde 1952, desde 1962, desde 1972 y cada año que termine con dos...

—Entonces, Don Roque, ¿no tenemos nada de que preocuparnos este año?

—¿Cómo de que no? las lluvias que siguen son las del ciclo 2011-2012; sí tenemos que preocuparnos. Como también tenemos que preocuparnos para el ciclo de lluvias 2012-2013; cada diez años abarcan dos ciclos de lluvias.

—Y qué pasa ¿porqué no hemos aprendido, Don Roque?

—¿Cómo de que no? yo sí he aprendido, como también cada persona que ha decidido en está región quedarse y los que ya nacieron aquí ya deben ir aprendiendo...

—Don Roque, ¿Cómo es posible que cada vez que llueve fuerte, siempre hay muchos ahogados?

—Es que nuestra población es una población siempre flotante, gente viene, llega y se va para Estados Unidos, y la gente nueva siempre hace sus viviendas donde son lagunas y arroyos naturales en reposo (secos); y como esa pobre gente, nuestros gobernantes tampoco han aprendido... Que no deben de asentarse en esas lagunas y arroyos en reposo y en potencia...

—¿Lagunas y arroyos en potencia? Platiqueme un poco me más Don Roque.

—Sí, mi amigo, con mucho gusto...

«Cuando me trajeron mis papás a Tijuana, eran solo unas casitas y unos pocos negocios... Era un valle hermoso. En la zona norte, pegado a la linea, donde solo había un lazo sostenido por unas estacas dividiendo los dos países, había una laguna hermosa donde ahora está el puente México, no había nada, tan solo unas chocitas que funcionaban como cantinas a lado de esa laguna, donde ahora es la Avenida Olvera —Avenida Revolución—.

»Más allá de donde luego pusieron el hipódromo, era otro valle hermoso —virgen— no había más que campo y tres lagunas en lo que ahora es La Mesa. Allí, recuerdo que mi papá nos llevaba a nadar.

»No, amigo, el cambio climático no es nuevo, se ha ido dando poco a poco —desde hace más de cincuenta años— esas lagunas poco a poco se fueron secando; pero allí siguen, esperando a ser con las tormentas otra vez llenadas; por eso cada diez años, la gente que no sabe... y el gobierno que no quiere aprender o que es gente no local; cae en esas lagunas, cuyas aguas derrumban la casas de los pobres.

—¿En serio Don Roque?

—En serio, investiga un poco y veras que es cierto.

—¿Qué le recomienda a la gente que lee mi periódico digital —Blog— Don Roque?

—Que vean por donde corre el agua. Que sí ya en otras lluvias a habido algo de agua que invada sus casas o sus caminos adjuntos, mejor se salgan al menos mientras duran las tormentas, la temporada de lluvias al menos de estos dos ciclos. Siempre hay casas de renta en áreas más seguras, parientes que los puedan recibir. Y que exijan a las autoridades para que les digan cuales son las áreas habitables para hacer sus casas.

—Don Roque, yo lo postulo a usted para que se valla a trabajar a protección civil. Gracias. Ah, Don Roque, antes de que se me olvide ¿usted conoció a Al Capón?

—Huy sí, en su estancia que sostuvo aquí en Rosarito, y las veces que vino a Tijuana; era muy notoria su presencia, era gordito, muy claro, elegante, pero pasaba como mexicano, usaba un sombrerito de moda —de aquellos años— y hablaba español perfecto; pero con acento italiano.

Salsipuedes


No por nada se llama «Sal si puedes» ese lugar le hace honor a su nombre; si te gustan las aventuras fuertes: pescar, senderismo, deportes extremos, date una vuelta a Salsipuedes.

El lugar es hermoso, para bajar a la playa... Ups! no hay playa, para bajar al mar y a sus piedras, tienes que dejar el carro en la carretera. Sus senderos cuesta abajo son angostos y muy precipitados. Aunque ya hay lugares para campar antes de bajar a la playa, donde también pueden dejar su carro.

Por lo regular no hay gente. Así que es muy probable que vas a tener el escenario para ustedes solos. No, no vallas solo, es muy probable que en un momento de crisis te sirva más y mejor ir acompañado

Si decides ir en tiempo de calor, cuidado que es temporada de víboras, y prepárate con algún «kit» para sustraer el veneno en caso de una picadura.

Dice una leyenda antigua que una pareja de jóvenes novios bajó al pedregal que está en «la playa» de Salsipuedes y nunca volvió...


—Salsipuedes es hermoso— dicen Isabel y Gerardo que gustan de los deportes extremos y recomiendan ir en grupo, es mucho más divertido y más seguro; hacer una lista de todo lo que uno pueda ocupar; prepararse con una buena mochila para campar; no ir muy cargados, y organizase bien antes de emprender a la aventura.

«Una buena preparación, para ir a Salsipuedes o para cualquier otra playa difícil de acceder de las que aquí en Baja California abundan, siempre es buena idea.—

»Si quieres aventurarte, “Salsipuedes” se ubica aproximadamente en el kilómetro 93, al sur de Playa Rosarito, por la carretera escénica a Tijuana a Ensenada—



»Una buena preparación hace el paseo más placentero, y hacer una lista de cosas importantes para llevar —y llevarla a cabo— es el secreto para un exitoso día de campo en un lugar como Salsipuedes.

»Sugerencia:

»Ir vestido según la temporada del año, es mejor llevar pantalón largo; y no pantalón corto, y de preferencia camisa de manga larga. Para mejor protección de los rayos ultravioleta del sol y los molestos insectos que abundan por aquí en temporada de calor.

»Calzado especial —Botas para campar—.
»Bloqueador solar —para la piel y labial—.
»Agua oxigenada.
»Mertiolato.
»Curitas —bend aids—.
»Repelente para los insectos.
»Ugmento para después de la picadura de insectos.
»Ugmento para quemaduras.
»Agua suficiente para cada senderista.
»Comida según el tiempo que dure la aventura.
» «Kit» para substraer veneno de víbora —si te aventuras en área de víboras, como en Salsipuedes— leer instrucciones hasta entenderlas bien antes de emprender el viaje.

»Linterna de mano.
»Teléfono celular —Bien cargado para alguna emergencia—.

»Repartir todo esto entre las diferentes mochilas de los participantes de tal manera que todas queden igual de ligeras posible. Si vas a Salsipuedes, o a estas costas de Baja California acuerdate que son cuesta abajo y sus senderos son angostos y precipitados. Tu mochila debe quedar lo mas ligera posible.

»Dejar bien claro a donde vas y cuando vas a volver con algún familiar o amistad.

»Muy bien parece que ya esta todo listo ¿o me falta algo? Preguntate a ti mismo.

¡Diviertete! hazte de la cultura de la preparación y se bueno con la naturaleza y el paisaje; no dejes basura en el medio ambiente.



domingo, 11 de septiembre de 2011

La Dama Fantasma de La Rumorosa


Anónimo dijo...

Mi abuelo —que en paz descanse— era taxista de sitio en Tijuana; por muchos años, comenzando por allá en la década de los sesenta, hasta su muerte trágica a mediados de los ochenta.

A través de los años él se hizo de muchos clientes buenos, los cuales algunos eran de negocios que llevaba de Tijuana a la capital del Estado, Mexicali. Mi abuelo por lo regular hacía viajes exclusivos con clientes de Tijuana a Mexicali.

En aquel entonces La Rumorosa —la carretera vieja— era más peligrosa; pues era solo de dos vías, una para cada sentido. Por esa vieja carretera se transitaba todo tipo de autos, camiones, autobuses, y en fin. Los conductores de «trailers» de carga eran unos maniacos y poco les importaba si descarrilaban a algún auto sobre el precipicio, lo mismo era con los choferes de autobuses, los cuales hacían viajes largos desde Tijuana a Guadalajara y para atrás, de regreso.

Muchas son las vidas que han perdido en el tramo de la Rumorosa.

Mi abuelo contaba de que ya no era nuevo el ver a la tal dama espanto en la carretera; pues la había visto tantas veces de que ya lo que él hacía era no fijarse en ella y tratar de ignorarla.

El tramo donde sucedía más la aparición es un poco antes de comenzar el descenso a la montaña, más adelante de el Hongo; pero antes de comenzar la bajada.

Mi abuelo nunca fue hombre de andarse con cuentos de hadas, y fue hombre de muy pocas palabras. Él era un hombre serio, de buen carácter y buena disposición. Él comandaba respeto, y todo mundo se dirigía a él como Don. Las dos o tres veces que hizo mención de esta aparición en la carretera de la Rumorosa, lo hizo con seriedad y serenidad, por lo cual yo no dudé nunca —en su palabra—.

En Tijuana hasta en estos tiempos todavía se comenta mucho de esta dicha dama fantasma, la cual se dice que sigue apareciéndoseles a los conductores que transitan ese tramo.


Gracias por compartirnos tu historia ¿qué te diré, qué no hayas mencionado?

La Rumorosa —y su misterioso encanto— y su dama del tramo del Hongo cuesta abajo a Mexicali... Somos muchos los que pasamos por la Rumorosa y muchos que aseguran haberla visto.

Yo llegué aquí en el 70, a la mejor conocí a tu abuelo. Un abrazo.