miércoles, 19 de junio de 2013

Gritos Estremecedores en el Parque Morelos

Holaaaa...

Estuve leyendo ésto del niño que se aparece en el parque Morelos; la verdad yo nunca lo he visto. En realidad casi nunca ando por los toboganes cuando visito el parque; pero hace años, cuando me gradué de la primaria (uuuuhh)...

Acampamos en el lugar, cerca del auditorio, en el que cantan cuando están las ferias, y eramos como 40 —niños y niñas— más las dos maestras; y alrededor de la medianoche y la una de la mañana, escuchamos unos gritos demasiado estremecedores, todos los que estábamos ahí...

Al cabo de unos minutos estábamos todas las mujeres en una casa —de campaña— y los hombres en otra, comenzaron de lejos; y fueron acercandose hasta que parecía que gritaban en el oído.

Los guardias dicen que violaron a una muchacha y la mataron, y que nunca encontraron su cuerpo, al parecer la enterraron por ahí, cuando aun no se construía el auditorio.

Es algo —un susto— que jamas olvidaré; por eso, ese lugar me da mucho escalofrío...

Espero me digan si alguien más a acampado por ahí, y si la han escuchado.

Saludos!!!

—Adriana de los Santos—

miércoles, 5 de junio de 2013

La Perla de la Virgen


El buceo de las perlas data desde muchos siglos antes de que llegaran las huestes de Cortés a estas tierras. Los primeros españoles al arribar a la Bahía de La Paz conocieron de los arreglos que se hacían en el pelo las indígenas Guaycuras y Pericúes y la ambición por tan bellas tesoros sacados del fondo del mar, se hizo patente entre los soldados y marineros. Al llegar los misioneros Jesuitas e ir construyendo sus misiones se dieron cuenta que desde la desembocadura del río colorado hasta las aguas de San José del Cabo se podían bucear las conchas de madreperla y sacar de su interior tan apreciadas joyas. Para esto se organizaron varias flotas de pequeñas embarcaciones donde los buzos se acercaban a las bahías, ensenadas y playas cercanas a la costa insular y a las islas del mar de Cortés.

Cuenta una leyenda, que por allá a finales de 1720 todas las embarcaciones que conformaban la flota de Loreto, estaba esperando que los misioneros abrieran la temporada de buceo de perlas con la ceremonia religiosa acostumbrada, donde los pescadores iban a buscar la protección divina.

Después que asistían a la misa todos los buzos, los misioneros se embarcaban en unas pequeñas chalupas e iniciaban una procesión por la ensenada de Loreto, donde eran seguidos por las embarcaciones de los buzos, quienes cantaban y rezaban; luego se dirigían hacia la isla del Carmen y los sacerdotes mas viejos regresaban a la playa, pero uno o dos de los sacerdotes mas jóvenes, siguieron en sus ligeras embarcaciones a la flota de buzos, para recoger las primeras perlas que se dedicaban a la virgen de Loreto patrona de la población. Las embarcaciones de la flota perlera, fueron escogiendo los lugares donde sabían que se encontraban los placeres perlíferos.

Serían cerca de las diez de la mañana, cuando en una de las embarcaciones iba un indígena pericú muy alto y musculoso, el bote se paró y tiraron el ancla, el buzo se preparó atándose la redecilla para recoger las conchas, tomo su fisga para espantar a los tiburones y después de haberse persignado, se encomendó a la virgen y se tiró al agua. La profundidad en ese lugar era de trece brazas adonde no bajaban otros buzos, pero el indígena era muy vigoroso y fácilmente llegó al fondo del mar donde encontró un rico placer. En eso vio una enorme concha y al tomarla de repente se le oscureció todo alrededor; era la sombra de una enorme manta cubana que se detuvo encima de él.

El indígena se dio cuenta de inmediato del peligro que esto representaba para él, pensó de inmediato en la virgen y se asió de una enorme piedra, la manta gigante lo vio y empezó a acercarse al indígena. No supo que hacer pues su situación se volvió angustiosa, y cuando ya estaba lo suficientemente cerca, recordó que en la mano traía la fisga que le servía de defensa y con un fuerte golpe se la clavó atrás de la cabeza; la manta se revolvió furiosa por el dolor y ascendió dejando remolinos de agua, que permitieron que el joven ascendiera velozmente hacia la piragua donde él había iniciado su buceo.

La manta regresó tras de su presa, y cuando el joven estaba por tomarse de la borda, el pez llegó casi a un lado del indígena cuando sus compañeros lo arponearon desde la embarcación. La manta inició un veloz nado a través del mar, y cuando el cabo del arpón llegó al final de toda su extensión, empezó a remolcar a la piragua, la proa de ésta golpeó al indígena dejándolo semiinconsciente.  El animal nadó en todas las direcciones en forma loca, hasta que por fin sucumbió.

Cuando la piragua regreso por el indígena lo subieron a bordo y cuando recobró el conocimiento el solo alcanzó a decir: -Que mala suerte tuvo hoy la Virgen conmigo, yo que le quiero regalar muchas perlas y solo saqué esta ostra- El capitán del chapulín tomó al bivalvo y con su cuchillo abrió a la ostra y se llevó una sorpresa, en el fondo de la concha se encontraba una gran perla casi transparente de color blanco y nítido oriente, brillaba con todos los colores del arco iris, con un gran tamaño y forma, parecía un huevo de paloma.

Todos lo que estaban en la embarcación guardaron silencio y muy emocionados regresaron hacia Loreto sin intentar pescar más perlas. Total, que la que dirigió a la panga hasta ese lugar, la que escogió al buzo, la que lo llevó hasta el fondo, la que lo salvó de la manta fue la Virgen; la perla le pertenecía totalmente a ella y fieles a sus creencias la depositaron en su custodia.

Siempre se ha hablado de esta leyenda por toda la Baja California, que se conoce como la “Perla de la Virgen” Así me la platicaron y así se las transcribo.

—Francisco Lavin—

viernes, 3 de mayo de 2013

El Perro del Puente de los Laureles


—También conocido como el perro tonto—

Dicen que la raza de perro galgatas es la que produce más perros tontos; pero esto es algo que quiero desmentir aquí en este espacio.

Creo que es importante destacar que fue cuando nos vimos obligados a construir un puente peatonal para entrar a nuestras casas los días con o sin lluvia; pues estamos al lado de un canal que quedó inconcluso; se les olvidó los puentes; y parece que estamos olvidados, de nuestras autoridades locales, de nuestro gobierno ¿y al mundo qué le importamos?

Sobre todo los días de lluvia era todo un problema para entrar a nuestras casas, cuando llueve corre un arroyo; un arroyo que aunque sea una lluvia ligera corre como un río turbulento; el canal que se quedó a medias; —algo peligroso—. Así que, a como Dios nos dio a entender construimos ese pequeño puente. Nadie puede pasar —entrar o salir— que no sea a travez de ese nuestro puente.

Vendedores, cobradores, y todo tipo de visitante, así como los que aquí vivimos, somos los usuarios —todos— de ese nuestro puentecito.

¿Pero a quién creen que se le ocurrió irse a dormir ahi? A Domino, el perro de... creo que es el perro de todos; en todas las casas anda; en todas la casas come. Domino es el tipico perro galgata, con la mirara ida, distraido y escandaloso; además de ser un poco tonto.

Verlo parece de pelicula; pero no cualquier pelicula, mas bien una pelicula de comedia, ahí se pone a relajarse Domino a cualquier hora del día o de la noche en la mitad del puente.

No fue hasta que una noche lo entendimos; es que después de muchos ladridos y algunos gritos como de ser humano fue el motivo que nos sacó de la casa para ver que Domino, no dejaba pasar a unos presuntos ladrones. Personas que no tienían nada a que venir a nuestra comunidad de Los Laureles.

Sí, los malandrines también tienen que usar nuestro puente; pero es algo que al menos por el momento no nos inquieta; pues ya tenemos nuestro buen angel guardian, se llama Domino.

—Anónimo de Los Laureles—


jueves, 7 de marzo de 2013

La Ballena Varada en Playas —Seguimiento—


¿Se acuerdan de aquella ballena que se quedó varada en Playas? ¿aquella que los lugareños enterraron y la marea volvió a desenterrar? ¿la de sus vacaciones de Semana Santa en Playas? la de ¿qué me importa, de parte nuestras autoridades?

Sí, la que encalló en Playas de Tijuana el mes de abril de año pasado —2012—..

Pues bien; en breve, el esqueleto de esta ballena, será desenterrado para ser reconstruido  y ponerse en exhibición. Ballena que en su momento —de fallecer— medía aproximadamente 15 metros de largo.

Excelente para el turismo y los escolapios. Se espera que este trabajo de reconstrucción sea finalizado para fines de este mes —marzo 2013—.

Rubén Ruiz, empresario tijuanense —que ha tomado la iniciativa de este proyecto— dice que realizará una expo móvil; que se ubicará en distintos puntos de la ciudad, donde se exhibirá el armazón de este cetáceo.

Enhorabuena para el turismo y la comunidad escolar; y por su puesto, para quienes gustan de la ciencia.

viernes, 1 de marzo de 2013

El Andariego de la Rumorosa

No es la primera ves que recibo una historia igual, entre los comentarios que hay en la Dama de la Rumorosa, hay alguien que también menciona a este caminante que aquí titulo: "El Andariego de la Rumorosa". Y, ¿sobre tus dudas? Mientras no haya  algo más —que no quieras platicar— no te preocupes; pudo haber sido algo así; como un espejismo, lo que vio tu "amigo".

Anónimo dijo...

Yo viajo seguido para el poblado de la Rumorosa y para el —otro poblado— de El Hongo, soy repartidor y promotor de Sabritas.

Cerquita de El Hongo, se nos ha hecho raro ver —recurrentemente— a un tipo, andariego, a la orilla de la carretera; camina simplemente por la orilla; no pide raite (ayuda para el transporte); solo va caminando en linea recta, derecho; parece que siempre es ignorado; nada más lo vemos,  parece que nadie lo tomamos en cuenta, y hablo —en plural— por el hecho; de ser esto un tema entre los compañeros de mismo oficio.

Sin embargo, un día; a uno de los compañeros se le atravesó un perro por la carretera —exactamente por donde iba este tipo— dice mi amigo que no tuvo opción mas que el de atropellar al perro, y no al "don" pero cuando se asomó por el espejo retrovisor, solo vio al perro —atropellado— y no al "don"...

En el oficio de chofer y en la carretera hay preoridades —como le sucedió a mi amigo y todo conductor debe saber— preoridades; como mejor sacrificar a un animal para cuidar a un ser humano, gajes del oficio.

Nuestro compañero platica; que al no ver al caminante se paró para buscarlo, pensando que le había pasado algo al "don" —como él le dice— pero no lo vio; ni caminando, ni tirado.

Yo no creo en esas charlatanerías de fantasmas; pero, las personas no se aparecen y se desaparecen a su gusto.

Mi gran duda es... Y ¿el caminante? ¿quién es? y ¿mi "amigo"? ¿tendrá algo que ver?