jueves, 26 de febrero de 2015

Jectorín mi Amigo Inesperado, Capítulo 13

Ahora fue Héctor quien me tomó por sorpresa a mí, y creo que a Jectorín también, pues como pasábamos por un terreno baldío en un movimiento brusco de su mano izquierda, lanzó al muñeco con fuerzas afuera del auto.

El Vendedor de Títeres
CAPITULO 13

─ ¡No, no, nooo! ¿Qué has hecho amigo? No tenías que tirarlo… me quedé sin palabras después de decirle eso, y solo estiré mi cuello para tratar de verlo por última vez.

─No te preocupes, es solo un muñeco, amigo, créeme que te estoy haciendo un favor. No olvido esos mails y llamadas que me hiciste, hablándome de ese títere con tal angustia y desesperación, y era para que hubieras hecho esto desde el principio. O, ¿que ya se te olvidó todo eso?, ¿ya le tomaste cariño?, ¿así como un niño le pasa con su nuevo juguete? ─me dijo mi amigo mientras nos alejábamos de aquel lugar, lugar que yo conocía muy bien, ya que seguía la misma ruta del camión.

─Bueno, Héctor es que… había pensado que si no lo vendía se lo iba a regalar a mi sobrina Nina, no sé si te había contado de ella, y su casa me queda muy cerca, prácticamente sus padres son mis vecinos. En verdad, no quiero los 15 dólares, mejor regresemos por Jectorín antes de que se lo encuentre algún peatón y se lo lleve. ¿Vamos? Que sea el último favor.

Héctor detuvo su coche una vez más, tomó aire profundamente, como no queriendo hacer un coraje, o teniéndome paciencia y me preguntó:

─ ¿En serio amigo? ¿hasta nombre le pusiste?, te estoy ayudando a liberarte de una vez por todas de esa cosa, que creo te tiene algo mal… como obsesionado, como si fuera tu fetiche, ¿acaso le piensas rendir culto?, como que no te creo que se lo vayas a dar a tu sobrina, a las niñas les gustan las muñecas bonitas y rubias, no esas cosas raras; hasta tenebroso me parece ese títere.

Me estaba haciendo a la idea de que mi amigo tenía razón, y que ésta era la oportunidad de deshacerme de este “objeto parlante” al que le llamé incluso calamidad.

Pensando en qué responderle a mi amigo estaba, cuando un sujeto se paró afuera en la banqueta, a espaldas de Héctor, de modo que solo yo lo pude ver… creo que lo he visto antes. Ese hombre me miraba fijamente, con cara de descontento y desilusión, moviendo la cabeza lentamente hacia los lados, como diciéndome que hice algo mal. ¿Quién es ese hombre?, ¿dónde lo he visto? ─Pensé en mi confusión. Es él, lo reconocí…

─ ¿Qué pasa? Decídete amigo, que me quiero regresar antes de que oscurezca ─me dijo mi amigo, mientras echó a andar el automóvil.

Aquel sujeto de afuera, me miraba profundamente y volvió a mover su cabeza negativamente para luego marcharse de inmediato. No supe ni que decir, solo pensaba cabizbajo… estaba seguro que era aquel tipo que aquella noche me vendió a Jectorín. Su extraña presencia, me parecía un mal augurio, haciéndome sentir que había hecho lo incorrecto por abandonar al títere.

─Tienes razón, a Nina le compraré una bonita muñeca ─fue todo lo que le dije a Héctor en el trayecto a casa, quedándome callado mientras él me contaba de sus problemas en el trabajo.

Al llegar a casa, ni siquiera lo invité a pasar, en verdad no quería, estaba agradecido por su ayuda del pago de la luz y del raite también, pero no podía quitarme de la mente, en cuál sería el destino de  Jectorín, ni el rostro de molestia del vendedor. Cosas más raras, parece que solo a mí me suceden y, que las atraigo con gran facilidad.

Antes de irse mi amigo solo agregó:

─Oye, no pensé que esto te fuera afectar tanto, si te quedaste serio por lo del mono, pues discúlpame, ya sabes que soy de arranques; lo hice por tu bien, no te vayas a enojar conmigo; por cierto, toma los quince dólares ─me los ofreció estirando la mano fuera del coche.

─No los quiero, gracias. No estoy molesto contigo. Solo que fue un día de muchas sorpresas para mí. Tú discúlpame, otro día te invito a pasar, me siento muy cansado. Gracias por traerme y por todo lo demás.

Una vez que me quedé solo, recordé que no tenía la llave, el canijo Jectorín me la escondió, y recordé sus palabras que antes de salir me dijera con respecto a la puerta cerrada:

Inténtale otra vez papá… yo tengo el control de tu casa”.

Pero no, no abrió.  Sin la presencia de él no funcionó. Y me senté en el suelo, recargado a la puerta de mi casa. ¿Qué hago ahora?, tengo todo tipo de sentimientos chocando entre ellos, por fin me deshice de él, se acaban mis dolores de cabeza ya sin él… ¿y si abro una ventana?, tendría que romperla para entrar. ¿Un cerrajero?, a esta hora ya han de estar cerrando.

 ─Polo, déjate de indecisiones ─me dije. Ve y camina, toma otro camión y busca un cerrajero, no querrás dormir con tus parientes cercanos.

Me levanté decidido a ir por un cerrajero. Sin querer me puse a tararear la tonadita del títere: “En la vida sonreír es lo mejoooor♫”. Me quería engañar a mí mismo, iba en realidad deseando ver en la calle a cualquier persona cargando en sus brazos a Jectorín, al menos estaría contento de que cayera en buenas manos, pero sí, también tenía que encontrar quien me ayudara a abrir la puerta de mi casa.

Caminé y caminé por las calles volteando para todos lados. Estaba oscureciendo y ni señas de un camión, y yo sin crédito en el celular para llamarle a Héctor o a doña Teresa y explicarles mi nuevo problema, pero no, en la casa de ella ni loco me quedaría a pasar la noche.

─ ¿Oiga señor, tiene mil dórales que me dé en este momento? ─dijo de repente una voz ronca a mis espaldas. Me volteé de inmediato, no fuera a ser un malandro o drogadicto que me viera cara de rico, cuando eso es lo que menos tengo.

Y para mi sorpresa era él nuevamente, el vendedor, al que le di un dólar por Jectorín, quien cargaba un costal grande sobre su hombro izquierdo.

─Pero ¿qué le pasa a usted señor?, ¿por qué me está siguiendo?, no, está equivocado, no tengo mil dólares, ni siquiera diez tengo, y ni me venga con que me venderá otro títere.

─Si quiere deshacerse de su títere me debe dar mil dólares, que, ¿el muñeco no se lo dijo?

─Pues no le daría mil dólares aunque los tuviera. Llamaré a la policía si quiere extorsionarme con sus cuentos ─le dije para ver si lo intimidaba mientras tomaba mi celular.

─Lo sabía, un bravucón más en la interminable fila de los cobardes. Tome éste costal, su contenido es más valioso de lo que usted se pueda imaginar.
Acto seguido, aquel raro personaje dejó caer al suelo el costal, que al parecer no pesaba tanto.

─No señor, no le pienso seguir el juego, usted me acarreó muchas broncas la última vez ─le expliqué.

─O lo toma o tocaré a su ventana todas las noches para pedirle mi dinero ─me advirtió.

─ ¡Politoooo! Malo que eres, ya no te quiero, lo cumpliste, me lanzaste al abandono en el primer baldío que encontrasteee ─reconocí aquella vocecilla, era “mi títere” quien estaba dentro del costal.


De inmediato me agaché para verlo, para sacarlo de ahí, y en eso me di cuenta que el vendedor había desaparecido de ahí como por arte de magia.

 C O N T I N U A R Á …


                                                                      
                 ////  
               (O O)
            --------o... OO----(_)---------------
No se pierda el siguiente episodio de 
"Jectorín, mi Amigo Inesperado".
Todos los jueves, mismo blog, mismo horario.
(Desde las o horas). 
                        ---------------------oOO--------
                   I__I__I
                   II II
                   ooO Ooo

Espinosa-Buelna Productions, ® todos los derechos reservados, su copiado íntegro o parcial es totalmente restringido.

lunes, 23 de febrero de 2015

El Hijo Ingrato

—Leyenda popular que se platica en Linares, Nuevo León—

El jueves pasado en un periódico de Mexicali venía una leyenda, sobre un joven borracho que maltrataba mucho a su madre, y en un día de esos en que su mamá no tenía para darle dinero para sus vicios, el inhumano y malagradecido hijo. la tomó a rastras, la sacó a la calle, y ante algunos testigos, la tierra se abrió, cayendo en ella el hijo malvado, apenas sucedió y se cerró ─la tierra─ liberando de este modo a la sorprendida madre. H. Buelna que comentó en Trágame Tierra

Gracias estimado Héctor; por tu aportación con esta leyenda que leíste en Mexicali; que me recuerda a los cuentos de la antigüedad, narraciones que tenían una enseñanza moral; o, algún motivo fuera de lo común, como el castigo que recibió este mal agradecido hijo, para dar una lección al lector. Pero aún hay más al respecto...

EL Hijo Ingrato

Se cuenta que en el municipio de Linares, Nuevo León, no hace mucho tiempo vivía una anciana con su hijo en una casa humilde en las afueras de dicho municipio. Mientras que la anciana se la pasaba todos los días lavando ropa ajena para obtener unos cuantos pesos para poder comer, su hijo se la pasaba de borracho en la cantina, malgastando el dinero que su madre se ganaba trabajando mucho.

El hijo ingrato, las veces que su madre no le daba para "el trago", la golpeaba y la maltrataba, en ocasiones hasta dejarla inconsciente. Pero este sufrimiento tendría su fin muy pronto.

Cierto día, un Viernes Santo para ser más exactos, su madre le pidió al ingrato que en vez de ir a la cantina o bar fuera a la iglesia a pedirle perdón a Dios por todos los males que había cometido; pero éste encolerizado golpeó a su madre, y después la sacó de la casa, y se la llevó arrastrándola de los cabellos a la pobre mujer hasta un terreno solo.

"Ojala te trague la tierra, hijo ingrato", dijo sin pensarlo la pobre anciana, mientras se encontraba sin fuerzas tirada en el suelo de aquel terreno.

Cuando de repente algo pasa; que este hombre como tropezado por el suelo, se cae de golpe por una grieta que surgió repentinamente en el terreno. Inútilmente pide ayuda, pero no es auxiliado por su madre que al estar mal herida, tirada en otro tramo del terreno, no puede hacer nada; y los vecinos por saber lo mal hijo que era, optaron por no auxiliarlo, y ante la mirada de su madre y algunos de los vecinos, este tipo es tragado por el mismísimo suelo; poco tiempo después el suelo de aquel tramo de la tierra se cerró volviendo a quedar otra vez igual.

Mientras los vecinos atónitos se alejaban, en un último intento la madre que lloraba inconsolablemente, pidiéndole perdón a Dios por ella y por su hijo, con sus viejas manos trataba de desenterrarlo, varios días pasó la pobre anciana en ese intento, pero ya no pudo hacer nada por su hijo.

Se dice que lo que pasó fue que los demonios se llevaron al mal hijo al infierno, especialmente ese día porque es cuando Cristo nuestro Señor se entrega por nosotros muriendo en la cruz, decidiendo tal vez acabar con el sufrimiento de esa pobre mujer que le propiciaba su propio hijo.


jueves, 19 de febrero de 2015

Jectorín mi Amigo Inesperado, Capítulo 12

Sonreír es lo mejor
CAPITULO 12

Salimos de la jefatura de policía y esta vez me extrañó que Jectorín no le dijera “guapa” o algo a la mujer que nos atendió, esta vez sí se portó bien, o digamos que mejor.

─Creo que ya estás entendiendo Jectorín; que bueno que te portaste serio y no le soltaste algún piropo a la señorita que nos atendió. ─le dije.

─Soy lo que tú quieras “papá” menos mentiroso. ─me respondió el muy bribón y hasta me hizo sonreír.

─Bueno, menos mal que las broncas ya se están resolviendo. Pero ¿quién me pagaría la electricidad de la casa con todo y su reconexión?, Héctor no creo, porque no lo vi en la cola haciendo el pago. Aunque pensándolo bien puede que si estuviera ahí, ya que la gente me distrajo mucho al estar hablando de nosotros dos. Y eso también explica porque lo vimos arrancando en su auto cuando salimos.

─”Papá”, lo importante es que ya quedó eso pagado, tal vez ni fue ese tal Héctor el que pagó…

─Hazme un favor cosa-títere parlante ─interrumpí a Jectorín que ya empezaba a irritarme de nuevo con sus ocurrencias.─ Ya no me estés llamando papá, que ni de chiste lo soy, o te voy a abandonar por aquí en el primer terreno baldío que vea.

─Mmmm,… de acuerdo ─respondió el muñeco con una nueva mirada pícara. ─Solo si tú dejas de llamarme “cosa”, sabes que no me gusta y me sigues diciendo así, y por cada vez que me llames “cosa” yo tendré el derecho de llamarte “papá”, ¿aceptas mi trato?

─Vaya, ocurrente que eres, pues me parece justo. ¡Trato hecho!

Mientras caminábamos hacia la parada del camión, no podía creer lo que acababa de decir, yo haciendo tratos con un inquieto y loco muñeco, con esa “cosa”. Al menos en mi pensamiento podía llamarlo así todas las veces que quisiera.

A lo lejos pude ver que se acercaba el camión, y ya me sentía más tranquilo al pensar en que la policía iría a recoger la pistola que tenía bien escondida en la casa; en eso Jectorín interrumpió mis pensamientos.

─Paaa… Polo, no se te olvide cobrar a los pasajeros esta vez ¿eh? Que tengo lista una breve canción para el final del show, escucha:

♫ En la vidaaa, sonreír es lo mejoooor. Jectoriiiín es como me llamo yooo♪. Ser generoso se te regresa con amoooor♫. ─y ahí extiendes tu mano por el dinero─ me dijo hablando el condenado mono para luego proseguir.

♫Una selfie yo me dejaré tomaaaaar, dame unos pesos, no te empobreceraaas♪… Mi amo Polo no lo quiere pa’ pisteaaaaaar… ♫.

─Ya cállate, estas más loco que una cabra, eso ni rima, y ni se te vaya ocurrir abrir la boca con esas sandeces. ─le dije, pero por dentro me daba cuenta que tenía ganas de reírme, pero me reprimí.

Cuando ya se acercaba el camión y me imaginaba las de vergüenzas que me haría pasar Jectorin, un auto se le adelantó y se detuvo un poco delante de nosotros. Era Héctor y sonó el claxon para que fuera hacia él. Que afortunado soy ─pensé para mi─ de la que me salvé si es que me va a dar raite mi amigo.

─Polo, súbete, yo te llevo hasta tu casa.

Pronto estuve arriba del carro de mi amigo y fingí desde el primer momento que no lo había visto antes y que no sospechaba yo que él posiblemente había pagado la luz de mi casa.

─ Héctor, ¡que sorpresa! ¿Cómo es que me viste y me reconociste? ¿Qué andas haciendo por este rumbo?, yo te hacía trabajando.

─Nada en especial amigo, solo pedí permiso para salirme temprano de la chamba y se me ocurrió pasar por aquí, con la idea deee… que si me gustaba algo en las tiendas, tu sabes, para comprarle un regalo a mi esposa, que ya mero es su cumpleaños. Y como no reconocerte, eres inconfundible en tu aspecto, así estés dentro de una multitud, y más con ese muñeco que te cargas, me llamaste la atención de inmediato.

Y tú, ¿siempre si pagaste la luz de tu casa?

─Sí claro, y hasta me cobraron mucho de recargos, por el atraso y la reconexión que dicen harán en pocos días, a pesar de que alegué de que lo hicieran mañana, pero me respondieron que no me podían garantizar que eso ocurriera pronto… no sabes el coraje tan grande que tuve que pasar.

─ ¡No puede ser que te hayan dicho eso, que gente más tranza!, ni me digas porque me regreso a la compañía de luz a que me aclaren el pago. ─me dijo Héctor en un tono de gran molestia mientras desaceleraba el auto y lo orillaba. Con eso me confirmaba lo que yo quería averiguar, que efectivamente él había hecho el favor de realizar el pago por mí.

─No es posible Polo, ¿en serio te cobraron?, ¿cuánto pagaste? ─me dijo mi amigo sin aun voltear a verme a la cara.

─En la vidaaaa, sonreír es lo mejoooor♫ ─agregó Jectorín, quien venía en el asiento trasero y le estaba dando por tararear su supuesta canción.

─ ¿Qué dijiste?, vaya vocecita que haces amigo Polo, pero vamos, hay que dar la vuelta para ir a aclarar ese pago… ¡me van a oír esos canijos!

Ya no pude soportar la risa contenida, y ante la incredulidad de mi amigo, paré rápido de reír para explicarle que el pago no lo hice y que inventé lo demás, pues acababa de darme cuenta que era el quien corrió con ese gasto.

─Gracias amigo por ayudarme, y perdóname por la broma… te aseguro que el primer dinero que caiga en mis manos será para saldar esta deuda que tengo contigo.

─Ya me habías asustado Polo ─Me respondió él con una sonrisa forzada. ─ Y no te preocupes, en cuanto puedas me pagas, no tengo prisa… y pues ya sabes, igual te quise mentir, pues no vine a comprar nada para mi esposa, ahora sabes que fue solo para apoyarte. No creas, me remuerde la conciencia que últimamente no te presto la atención que mereces… por eso vámonos hasta tu casa. ─Héctor arrancó al carro como si tuviera mucha prisa.

─Oye, y ¿por qué saliste cargando con tu juguete, eh? No que tantos sustos te estaba dando y, ¿ahora lo sacas a pasear? ─Me dijo mientras echó un rápido vistazo al títere. ─No te ofendas, pero te ves cómico cargándolo por las calles.

No hallaba que decirle a mi buen amigo, así que le dije lo primero que se me ocurrió.

─Es que quería venderlo, pero no hallé a ningún interesado, y eso que solo pedía 10 dólares por él.

En eso y sin que Héctor se diera cuenta Jectorín se pasó hacia mi lugar, subiéndose en mis piernas.

─Y, ¿si te lo compro yo? ─declaró mi amigo, y al ver al muñeco encima de mí, se sorprendió. ─En la cartera tengo 15 dólares, son tuyos… presta ese mono para acá. ─expuso él, arrebatándome el títere.

Ahora fue Héctor quien me tomó por sorpresa a mí, y creo que a Jectorín también, pues como pasábamos por un terreno baldío en un movimiento brusco de su mano izquierda, lanzó al muñeco con fuerzas afuera del auto.

 C O N T I N U A R Á …


                                                                      
                 ////  
               (O O)
            --------o... OO----(_)---------------
No se pierda el siguiente episodio de 
"Jectorín, mi Amigo Inesperado".
Todos los jueves, mismo blog, mismo horario.
(Desde las o horas). 
                        ---------------------oOO--------
                   I__I__I
                   II II
                   ooO Ooo

Espinosa-Buelna Productions, ® todos los derechos reservados, su copiado íntegro o parcial es totalmente restringido.

martes, 17 de febrero de 2015

Padrastros y Padres Asesinos

—No debemos aceptar a la descomposición social como algo normal—

Esta historia macabra parece que es ficción; lo siento, no lo es...

En la era de las drogas, en la era de las "madres trabajadoras", en la era del qué me importa; está pasando este fenómeno, fenómeno de los padrastros perversos y asesinos. Fenómeno combinado con otro; el de las "madres trabajadoras" entre comillas por que ya desde hace mucho, el dinero que es fundamental; que siempre hace falta, y ahora ambos, mamá y papá; (o padrastro o madrastra) —ambos— tienen que salir a trabajar.

Y la confianza que debe ser fundamental en la familia; sin embargo, cada vez son más, cada vez es más seguido... Que en el periódico, en las noticias: "Otro padrastro —violador— y asesino".

Parece que fue hace poco cuando el caso de Haziel conmovió y espantó a Ensenada y a toda Baja California; parece que hasta hace poco —los que leemos el periodico— nos indignó mucho el caso del niño que su padrastro colgó en el baño de un hotel y el de la niña cuyo padrastro violó y asesinó en el tejado de su casa.

Hace ¿un par de semanas? la joven que llegó con su hija de cinco años, desde Florida, Estados Unidos, para juntarse aquí con un tipo drogadicto y depravado que violó y mató a su niña; pidiendo éste luego perdón, diciendo que estaba drogado y no sabía lo que hacía.

Y hoy —14 de febrero 2013— sale en el periódico El Mexicano: Otro padrastro asesino.

Y los casos ¿qué no salen en las medios? ¿los casos que se quedan en la pura perversión y acoso, y violación sexual? ¿y la violencia psicológica?

"Lo metí a bañar y se me desvaneció". Al ser cuestionados el padrastro y la mamá cayeron en  contradicciones; encontrándole huellas de tortura al niño de dos años... Actualización: 9 de octubre 2014.

“No me quiero morir, quiero jugar futbol”, decía el niño cuando lo recogió la cruz roja, al ser cuchillado, falleció este domingo, el agresor el "novio" de su madre, según los diarios, ella misma lo planeó para complacer a su "novio". 05/01 /15.

TIJUANA.- Niño es quemado por sus papás. Una madre de familia quemó a su hijo, de 1 año de edad, y el padre biológico le causó lesiones, así lo denunciaron ambos padres a policías municipales. Una denuncia anónima al 066 alertó a las autoridades respecto al caso, por eso policías municipales detuvieron a la estadounidense Holly Bowell, el padre biológico Víctor Manuel Espinosa Serrano y el novio de la extranjera Jaime Maldonado. Ella alegó que el agresor era el papá, pero él aseguró su hijo ya las tenía quemaduras. Los tres detenidos son adictos a la droga sintética "cristal". Febrero-17-2015

Lo siento esta historia no tiene un final feliz.

Y, lo peor es que la lista crece, e incluso, ahora estas noticias parecen "normales".

Solo recuerda; si eres una chica que ha decedido volver a re-hacer su vida después de un fracaso, y tienes pequeños y pequeñas que todavía no se pueden defender; y haz decidido juntarse con alguien que es muy cariñoso contigo. Recuerda que... tal vez —y muy probablemente— es un padrastro violador y asesino.

lunes, 16 de febrero de 2015

Soñé que en San Ysidro


Hola. Soy de San Ysidro, estaba buscando algo interesante que haya pasado en San Ysidro, y así llegué a su blog.

Antes la gente iba y venia de Tijuana a San Ysidro sin problema; la gente de San Ysidro, Iba a comprar sus tortillas a Tijuana; y los de Tijuana podían venir sin que la visa fuera un tema para comprar una hamburguesa.

No había horas de espera, ni para ir; o para regresar... Los cruces eran inmediatos.

¿Cómo fue que las cosas se empezaron a poner mal? Es que antes había menos gente en ambas poblaciones; menos pobreza en Tijuana, los aduanales eran personas locales; pero hubo a quienes esto les asustaba, la facilidad de cruce, y empezaron a ejercer su xenofobia.

San Ysidro es un condado en movimiento, que le hace falta el intercambio con Tijuana aunque nos hagan difíciles las pasadas; y esto es algo que me ha inquietado un poco, y tal vez por esa inquietud soñé recientemente lo siguiente que dejo para finalizar:

Soñé que donde está la linea construían un puente muy grande; que ya no había garitas y que la gente de ambos lados, nos veíamos con gusto.  "I had a dream", —soñé— dijo Martin Luther King.


—Soñador en San Ysidro—