Victor, con saludos desde Chile dijo...
Creí que era el mismo. En Chile tenemos nuestra leyenda de (otro) Juan Soldado, aquí la transcribo para ustedes.
Juan Soldado (leyenda chilena)
El
estudioso Julio Vicuña Cifuentes transmite la leyenda que el pueblo
narra sobre la desaparición de la primitiva ciudad de La Serena que es,
según él, "la tradición más antigua" que se conoce en Chile.
He aquí
la versión:
La primitiva ciudad de La Serena era mucho más hermosa que
la actual. Vivía en ella un joven bien parecido, pero pobre, a quien
llamaban Juan Soldado, nombre que, en recuerdo suyo, se puso después al
cerro cerca del cual aquella ciudad estaba edificada.
Juan
Soldado se enamoró de la hija única de un cacique riquísimo, que
habitaba a tres leguas de la ciudad.
Como el cacique era ambicioso, se
opuso a que se casara con un pobre. Los enamorados resolvieron huir,
para casarse en la iglesia de La Serena, pues la joven era cristiana.
Así lo hicieron, y en el momento en que el sacerdote bendecía el
matrimonio, gente del pueblo llegó a la iglesia con grande alboroto,
diciendo que el cacique, a la cabeza de sus mocetones, se aproximaba a
la ciudad, jurando destruirla, después de matar a los enamorados. Nadie
sabe lo que pasó, pero es lo cierto que en el momento en que el
cacique, con sus guerreros, pisó los suburbios, la ciudad se
desvaneció.
Recorrieron el campo donde estaba situada, pero no la
encontraron aunque la andaban pisando. En ciertas noches, singularmente
los sábados, los que pasan cerca del sitio en que estuvo edificada
oyen música y canciones, y el Viernes Santo la ciudad se hace visible a
los que contemplan desde lejos, pero se borra poco a poco ante los
ojos de los que pretenden llegar a ella.
Otra versión es la que
dice que existió en la Colonia un soldado español llamado Juan.
Cierto
día mató en la calle a dos vizcaínos ricos que se habían burlado de él
al verlo pobremente vestido. Sólo quedó en el suelo su espada
acusadora. El hombre desapareció. Meses más tarde, en lo alto de un
cerro lejano se encendía todas las noches una luz. Al año se extinguió.
Cuando los curiosos visitaron este punto hallaron allí al soldado Juan,
muerto y amortajado en un hábito monacal. En esa soledad el asesino
había expiado su doble crimen. Se denominó ese punto el cerro de Juan
Soldado.
Y de allí el nombre actual —el cerro de Juan Soldado—.
Saludos desde La Serena, Chile
Victor, que interesante, gracias por compartirnos esta
doble version chilena de Juan Soldado. El problema de nuestra leyenda de Juan Soldado, es que la nuestra, es mitad mito —leyenda— y mitad
historia. Una historia que lo condena y una leyenda que niega la
historia. Fuertes abrazos desde Tijuana, Baja California —México—.