sábado, 1 de diciembre de 2012

El Pan de Tecate


Pues yo soy de Tijuana, mi esposa —que también de Tijuana— y yo tenemos ya muchos años comprando el pan en Tecate; pero creo que esto es como para ponerlo en su blog...

Yo soy responsable de que se le dé de muy bueno al pan de Tecate.

Más antes me gustaba mucho ir a Tecate; iba a tirar "party" —por gusto propio— a ver a unos "compas" —amigos— y la esposa muy celosa; me decía ¿qué tanto venimos a hacer a Tecate? yo pa' calmarla le decía es que el pan de Tecate esta buenísimo, —y le preguntaba—: ¿apoco no te has dado cuenta, gorda?

Eso se lo decía de pura cura —puro juego—; y claro, sin pensarlo, pues el pan de Tecate o el de Tijuana pues es el mismo... jejeje.

Donde el asunto se torna cuirioso pues, es que la gorda se lo creyó y le dijo a mi suegra; y estos —mis suegros— vinieron a comprar el pan a Tecate; y se les figuró, a ellos también, que estaba muy bueno, y como son tan comunicativos... ahora ya toda Tijuana sabe que el mejor pan de —la región—, de México y del MUNDO se hace en Tecate.

Creo que yo soy responsable de que toda Tijuana y la mitad de Rosarito, se venga a comprar el pan a Tecate, y ahora hasta a mi se me hace sabroso... jejeje.

—José Arreola—

Más de LAS BURRICEBRAS

—Título original, Las Burricebras—

La legendaria y famosa Avenida Revolución, que en el transcurso de su agitada historia han transitado millones de personas sobre sus banquetas en busca de placer, diversión, adquisición de algún bien material personal o “Souvenirs” para familiares y amigos, incorporó como un atractivo más para nuestros visitantes de todo el mundo, algo novedoso y único en el planeta: los singulares burros pintados a rayas al frente de una típica y muy mexicana carreta sobre la cual un sin número de turistas se han tomado la foto del recuerdo con el típico sarape tradicional y su sombrero de charro. Enmarcando un fabuloso escenario fotográfico para presumir a su regreso.

Cuando se creó el complejo turístico Agua Caliente en 1928, surge la idea de retomar el concepto de la fotografía en carreta y burro en el casino recién inaugurado como una atracción más para los visitantes, especialmente para los estadounidenses.

Pero a finales de los años treintas cuando se clausuro toda actividad en el casino Agua Caliente las carretas y burros se trasladaron a la Avenida Revolución donde la idea se transformaría completamente.

Existen varias versiones de cómo surgió la idea de pintar a los burros, pero la más socorrida nos dice que fue por 1940 cuando un fotógrafo de la Avenida Revolución se traslado a San Diego de paseo con su familia y tuvieron la idea de visitar el Zoológico del Parque Balboa de esa ciudad.

Dicho personaje realizó varias tomas incluyendo algunas cebras, llegándole una gran idea sobre el problema que se tenía con los burros albinos o grisáceos que no salían bien definidos con la cámara monocromática (blanco y negro) o de plano desaparecían de la escena, con esta inquietud y corazonada llega a su casa, y empieza a realizar las labores propias de revelado fotográfico iniciando dicho proceso con gran entusiasmo.

Al final y con gran júbilo se percató que las cebras aunque de fondo blanco, salían nítidamente en la fotografía, iniciándose con ello la rápida divulgación de este hecho, y empezaron a pintar los burros a semejanza de las cebras vistas en las fotos. Con ello se daba solución al problema que por mucho tiempo se tuvo. Además fue un gran atractivo para el visitante porque se les hacia curioso y hasta divertido el fotografiarse con una BURRICEBRA como se les denomino por extensión en la ciudad.

La tradición persiste hasta la fecha ya que visitantes de todo el mundo siguen tomándose la clásica fotografía con las burricebras en la Av. Revolución. Mucha gente ignora cómo se les denominaba anteriormente a estos burritos pintados a rayas ya sean blancas o negras.

Las burricebras se alimentan de mazorcas de maíz y agua. El maíz con todo y hoja los compran los dueños de los animales en los mercados de abastos de la ciudad por costales y así se los proporcionan a las burricebras.

Estos nobles animales tienen un habito muy particular: durante la jornada de labor no producen excremento ni orina, esto lo hacen cuando llegan a sus pesebres evitando así molestias tanto a sus dueños –que no tienen que ponerles bacinicas o limpiar a cada momento como se hace con los caballos- como al turista que no tiene que presenciar la suciedad u olerlas.

Cuando en un principio se decidió pintar las rayas a estos animales lo hacían con pintura de agua utilizando brochas para su aplicación. Al paso del tiempo -hasta la actualidad- se empezó a utilizar tintes para el cabello y cepillos.

—Lic. Pedro Rivera Briseño, de El Divulgador—




Juan Soldado —Leyenda Chilena—



Victor, con saludos desde Chile dijo...

Creí que era el mismo. En Chile tenemos nuestra leyenda de (otro) Juan Soldado, aquí la transcribo para ustedes.

Juan Soldado (leyenda chilena)

El estudioso Julio Vicuña Cifuentes transmite la leyenda que el pueblo narra sobre la desaparición de la primitiva ciudad de La Serena que es, según él, "la tradición más antigua" que se conoce en Chile.

He aquí la versión:

La primitiva ciudad de La Serena era mucho más hermosa que la actual. Vivía en ella un joven bien parecido, pero pobre, a quien llamaban Juan Soldado, nombre que, en recuerdo suyo, se puso después al cerro cerca del cual aquella ciudad estaba edificada.

Juan Soldado se enamoró de la hija única de un cacique riquísimo, que habitaba a tres leguas de la ciudad.

Como el cacique era ambicioso, se opuso a que se casara con un pobre. Los enamorados resolvieron huir, para casarse en la iglesia de La Serena, pues la joven era cristiana. Así lo hicieron, y en el momento en que el sacerdote bendecía el matrimonio, gente del pueblo llegó a la iglesia con grande alboroto, diciendo que el cacique, a la cabeza de sus mocetones, se aproximaba a la ciudad, jurando destruirla, después de matar a los enamorados. Nadie sabe lo que pasó, pero es lo cierto que en el momento en que el cacique, con sus guerreros, pisó los suburbios, la ciudad se desvaneció.

Recorrieron el campo donde estaba situada, pero no la encontraron aunque la andaban pisando. En ciertas noches, singularmente los sábados, los que pasan cerca del sitio en que estuvo edificada oyen música y canciones, y el Viernes Santo la ciudad se hace visible a los que contemplan desde lejos, pero se borra poco a poco ante los ojos de los que pretenden llegar a ella.

Otra versión es la que dice que existió en la Colonia un soldado español llamado Juan.

Cierto día mató en la calle a dos vizcaínos ricos que se habían burlado de él al verlo pobremente vestido. Sólo quedó en el suelo su espada acusadora. El hombre desapareció. Meses más tarde, en lo alto de un cerro lejano se encendía todas las noches una luz. Al año se extinguió. Cuando los curiosos visitaron este punto hallaron allí al soldado Juan, muerto y amortajado en un hábito monacal. En esa soledad el asesino había expiado su doble crimen. Se denominó ese punto el cerro de Juan Soldado.

Y de allí el nombre actual —el cerro de Juan Soldado—.

Saludos desde La Serena, Chile


Victor, que interesante, gracias por compartirnos esta doble version chilena de Juan Soldado. El problema de nuestra leyenda de Juan Soldado, es que la nuestra, es mitad mito —leyenda— y mitad historia. Una historia que lo condena y una leyenda que niega la historia. Fuertes abrazos desde Tijuana, Baja California —México—.



Monumento al Fierro

—Monumento al Fierro, La M, a lo Tonto, las Tijeras, de las Californias, Monumento Independencia, y otros más, finalmente, Monumento México

¿Qué era? ¿qué representaba? —No lo entendíamos—. No le hallábamos forma; nadie entendía lo que significaba, incluso llegó a oxidarse...

Y parecía que era algo "tirado" que llegó para quedarse; abandonado por muchos años.

Cuando se construyó el canal y empezó la urbanización de la zona Río, en los 70, este monumento fue construido; como una estructura metálica, sin "forro", formando una "M" —estilizada de "México"— emulando una torre de petróleo; que en el sexenio de Luis Echeverria era un orgullo.

Por eso le llegamos a decir: la "M";  y por lo mismo supongo yo, monumento a "la Madre"; también —un gasto más— "a lo Tonto". "Al Fierro" "al Hierro" "las Tijeras" ¿qué más? Creo que ha sido uno de los monumentos conocido; con más nombres, menos el propio.

Con el tiempo, y la falta de mantenimiento, la estructura se oxidó —totalmente— dando un pésimo aspecto durante muchos años, de ahí el nombre de "el Monumento al Fierro". Cuando llegó Ernesto Ruffo al gobierno, lo forraron como está ahora, pero no se llama "las Tijeras" —ni todo lo demás— es el Monumento México —aunque hay quien me alega, que su nombre oficial es Monumento Independencia —.

Por lo anterior vemos que "Monumento al Fierro", nada que ver con la jerga popular, a menos que intencionalmente se haga; cabe mencionar que en esos terrenos de la zona del Río, los yonkes y negocios de compra y venta de metales para reclizaje era lo que más había; comerciantes que también eran conocidos como "fierreros".

El Monumento México es una obra arquitectónica de aspecto simple y puntas estilizadas que se cruzan entre sí. La sencillez de la estructura ha suscitado que todo tijuanense debata en algún momento sobre el verdadero nombre del monumento: Monumento al Hierro, Monumento a las Tijeras, Monumento a las Californias —entre otros— como también se le puede escuchar mencionar. Sin embargo, todos los que aquí vivimos, sabemos que se refieren a lo mismo.

Una de las placas que se encuentran al pie del monumento hace referencia a que fue construido en mi 1981; por mando del gobernador actual —Guadalupe Osuna— en aquel entonces; pero no es así, ya que al momento solo se le aplicó las laminas que recubren la estructura, ya que antes —por muchos años— solo lucía el esqueleto que formaban las vigas de acero.

La escultura —Monumento México— se encuentra ubicada en Tijuana sobre Paseo de los Héroes; en la actualidad la Glorieta Independencia se ha convertido en punto de encuentro de los tijuanenses —y extranjeros— para celebraciones y conciertos masivos. 


—Foto y descripción actual, TijuanaYo

—Actualización, Monumento México, cortesia de Tijuana Contemporanea

La Calle Remigio Soler


 —Un Poco de Historia—

Hubieras dejado tu nombre, para agradecerte personalmente, saber un poco de historia, nos sirve, ilustra, y nos es muy honorable.

Anónimo dijo...

La calle se nombró Remigio Soler —en el Fraccionamiento Soler, en Tijuana— en honor al padre del señor Soler; el cual era de origen Catalán, vivió en Sinaloa y en vísperas de la revolución mexicana, buscando nuevos horizontes, embarcó en Mazatlán con destino a Canadá.

El barco se descompuso en Ensenada, y la familia Soler decidió conocer Tijuana; mientras reparaban el barco. Doña Nacha —esposa de Remigio— quedó tan impresionada con el movimiento económico que había en la ciudad, aquella época;  que decidieron quedarse. Comenzaron haciendo comercio entre San Diego y Mexicali; vendiendo pantalones de mezclilla hechos en San Diego en Mexicali; y pastura de Mexicali para caballerizas en Tijuana.

Así comenzó la historia de esa familia trabajadora, ¡Qué tiempos!