viernes, 1 de marzo de 2013

La Insólita Semana Santa de 1973 en Tijuana


Hola a todos, yo soy originario de Tijuana, y me tocó ver varias cosas muy extrañas esa semana santa —del día que se recogió el mar—. Creo que fue le jueves santo —1973— en el cual nos tocó ver miles y miles de mariposas blancas revolotear en dirección norte, jamas me tocó ver tantos de esos animalitos, casi no se podía ver a más de unos 50 metros de tantas que había.

Muchos de los muchachos del barrio se dieron a la tarea de tratar de capturar la más que podían, pero solo las mataban, recuerdo que después de como dos horas y media mi calle quedó casi cubierta en su totalidad por miles de mariposas muertas, recuerdo que mi mamá nos mandó a limpiar la calle frente a mi domicilio en la Colonia Libertad.

Ya era entradita la noche, cuando comenzó a llover, una lluvia no cálida, sino caliente, y los vecinos no hallaban que decirnos, para nosotros fue rico salir a jugar bajo la lluvia, lo cual solo duró un rato, pues se soltó una tormenta eléctrica en que los rayos cruzaban el cielo en Tijuana de un extremo al otro, pero sin caer a tierra, ahí fue que los vecinos nos metieron a nuestras respectivas casas y así nos quedamos dormidos.

Al otro día todo parecía normal, pero como a la una de la tarde, comenzó a formarse una tormenta de viento, tan fuerte que nos tuvimos que resguardar de nuevo en nuestros hogares, y como mi casa tiene una vista de un ochenta por ciento desde el Club Campestre, hasta la playa de San Ysidro de sur a norte, y de cerro a cerro, incluyendo el canal del Río Tijuana. Me tocó ver como el viento levantaba polvo y arena del canal del Río Tijuana hasta el nivel de mi casa y vi como una nube solida de tierra que no nos dejaba ver sino un poco del cerro del lado oeste, y lo más raro y para mi un poco tétrico, era ver los pequeños remolinos que por docenas levantaban el polvo y arena, simulando estalactitas de arena a todo lo largo del Río Tijuana, hasta cruzar la linea —la frontera— en dirección al mar, durando como unas tres horas, hasta que todo se calmó después me enteré de lo del mar; que se había retirado.

Nos juntamos varios amigos, y salimos en bicicletas rumbo a Playas de Tijuana, el día sábado, solo para presenciar como el mar embravecido había crecido sobre los trecientos a trecientos cincuenta pies de arena que había de playa, y chocaba —golpeando la marea— con los pequeños negocios que formaban parte del lado oeste de la parte baja del Paseo Costero; en muy poco tiempo el mar cubrió esos negocios, después cubrió la parte baja del Paseo Costero, y de ahí, al desnivel donde se encontraban más restaurantes y hoteles dividiendo el Paseo Costero alto, y el Paseo Costero bajo.

Solo se detuvo el mar después de derrumbar los edificios que había en medio de los dos Paseos Costeros y solo quedaron los negocios al Este de lo que fuera la parte alta del Paseo Costero el cual sucumbió en su mayoría al embate de la marea.

Espero que alguien —más— recuerde de todo eso que pasó aquí en Tijuana; esa Semana Santa de 1973, pues yo lo recuerdo como si hubiera sido ayer.  

¡Bendiciones a todos!

—Mcgiver—


5 comentarios:

  1. yo vivo en playas, y soy del 86 pero mi papa nos cuenta esa historia, y el vivia en la colonia morelos, y tambien nos dice que fue hasta playas para ver que paso en su bicicleta. Saludos y que buen blog cuente con un seguidor y lector

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  2. que buena historia mis papas tambien nos la platican, solo una pregunta? por que ya no pasan cosas asi?

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  3. Gracias por tu comentario, Esteban.

    Gracias, Vicente, por tu comentario, las cosas siguen pasando, tal vez no tan "insólitas" pero ahí están listas para ser capturadas.

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  4. A quien le toco ver en el 86 el cometa halley? nose si lo escribi bien!

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  5. Yo me acuerdo Irene. Parecía que nunca iba a llegar esa fecha, la del cometa Halley, sí así se escribe. Que escandalo, había gente que creía que era un signo del apocalipsis y otra que lo celebramos como sólo lo hacemos en esta ciudad. Saludos.

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