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lunes, 3 de noviembre de 2014

Leyenda de Paitxí y Xalcutaat

—Se pronuncia, Paitchí y Chalcutát—

Santa Catarina es una pequeña población a lo alto de la montaña al sur de Ensenada; tiene muy poca gente; pero gente muy valiente; gente que pertenece a la etnia paipai... Los paipai viven de la caza y de la pesca, los paipai usan arco y flecha como lo han hecho desde tiempos ancestrales...

Ahí en Santa Catarina se habla de un animal; un monstruo horrible más grande que un oso; y más ágil que un tigre; una fiera que vive en una cueva junto al arrollo; y se alimenta de hombre; de quién con descuido a su paso pase; es devorado a su encuentro; devorado vivo por ese terrible monstruo... Ese terrible mounstro se llama Xalcultaat.

No fue hasta que Paitxí, un joven guerrero, orgullo de nuestra raza, orgullo de nuestros dioses se enfrentó con Xalcultaat. Este monstro envuelto en fuego arrancó su furia para impulsarse hasta Paitxí para tragarlo vivo; pero Paitxí valiente y confiado en su buen pulso, engaña a Xalcultaat con su vestimenta de la cual se despoja —y corre— quedándose tan solo con su arco y una flecha; la que atinadamente acierta, mandando a Xalcutaat a dormir para su cueva; de la cual ahora jamás se ausenta, y de la cual jamás se asoma.

«Los viejos de mi tribu dicen —después de lo anterior—; que los vieron jugar por el desfiladero, a Paitxí como si fuera un niño y a Xalcutaat como si fuera un perro. Dicen que Paitxí domesticó al terrible Xalcultaat del cual no se sabe si vive o duerme, pero Paitxí vive en la valentía de los paipai».


—Como me fue narrado por Tino Hernandez, orgullosamente, indígena paipai—
 



domingo, 6 de noviembre de 2011

Padre de Pescador Encuentra a su Hijo



Titulo Original:

—Padre de pescadores “desaparecidos” se hace a la mar y los encuentra—


Cuando leí este encabezado en El Mexicano, dije: —Está bueno como para mi blog de Leyendas...


ENSENADA.- Lo que la Armada de México no logró con sus sofisticada tecnología, sus lanchas rápidas y equipo especializado —en localización de personas— un padre desesperado y angustiado lo logró: Encontró a su hijo perdido en altamar, a 50 millas náuticas de distancia de Ensenada, naufragando a la deriva junto con otro pescador, los cuales tenían más de dos días perdidos.

El viernes por la mañana salieron de Rincón de Punta Banda hacía el Faro de San José, ubicado frente a las costas de Santo Tomás para capturar calamar —sin embargo— antes de llegar a dicho punto se les barrió la propela del motor, por lo que creyendo que podrían repararlo se quedaron a bordo de la embarcación —echándole mecánica— hasta que se dieron cuenta que la corriente marina los había arrastrado; hasta un punto que simplemente no conocían, llamando de inmediato a su madre, a quien le pidieron auxilio.

La desesperada madre le avisó a la dueña de la embarcación y ambas dieron parte a la Armada de México —sin embargo— para ese entonces, la comunicación con los jóvenes pescadores, identificados como Miguel Ángel López Hernández de 26 años e Irvin Geovani Soto de 24; ya era imposible. Encontrando; además, los elementos de la Marina, que las coordenadas que les habían dado, estaban mal.

A pesar de esto, salieron en busca de la embarcación en ese momento. El sábado fueron otras dos lanchas —interceptaras— para buscarlos; pero no dieron con ellos, los fuertes vientos que se registraron el viernes por la noche generaron que la averiada embarcación, fuera arrastrada mar adentro, dejándolos sin ninguna posibilidad de sobrevivir.

La madre de Miguel Ángel le pidió a su esposo que saliera a buscar a su hijo; y el sábado por la noche se hizo a la mar, junto con otro familiar; para buscar a los náufragos —viejos lobos de mar— planearon una estrategia para localizarlos, y conociendo la zona, intuyeron hacía dónde los pudo arrastrar la corriente; así, de noche y en medio de una intensa neblina, el desesperado padre dio con la embarcación donde estaba su hijo, casi ya con hipotermia, mojado, y ya muy cansado.

Si para las autoridades ya es un caso perdido, para los padres no. ¿Quién cómo papá y mamá?



Fernando ESCOBEDO CAMACHO / EL MEXICANO domingo, 06 de noviembre de 2011


miércoles, 4 de mayo de 2011

En Ensenada, Neil Diamond


Mucho se dijo de esta canción "In Ensenada" de Neil Diamond, se corrió el rumor en los años ochenta, que el cantante vino a Ensenada; se enamoró de la ciudad y escribió la canción: En Ensenada.

Dicen que todavía visita sus antros.

Convirtiéndose así —Neil Diamond— en una leyenda más de Ensenada.

domingo, 17 de abril de 2011

La Bufadora y sus Leyendas


La Bufadora, al sur de Ensenada, es semejante a un geiser marino, y si lo fuera, sería uno de los más grandes del mundo. Dicho "geiser" es provocado por el rompimiento de las olas contra una cueva que se encuentra en la parte baja del acantilado, alcanzando una altura de hasta 20 metros; por eso se llama la Bufadora...

EL INDIECITO Y EL BALLENATO

La Bufadora tiene muchas leyendas, unas muy bellas, otras muy trágicas; unas escritas ya por escritores famosos, y las que contamos los pescadores aquí de Maneadero.

"Resulta que un indiecito —cuando estas tierras eran naturales— bajó a las rocas buscando con qué o quién jugar. Un ballenato que jugaba en la costa lo miró y se acercó; hicieron se grandes amigos. Sin darse cuenta les llegó la noche y la marea dejó varado al pobre ballenato —Sin aldeanos cerca— el indiecito quiso ayudar a salir al ballenato.

Entre eterno juego y eterna ayuda, por los siglos allí siguen el indiecito y el ballenato." Pescador de Maneadero

LA LEYENDA DE LA CÁRCEL DE LA BALLENA

Hace un siglo, dentro de la vista fácil de la sopladura, había una estación de pesca de ballenas debajo del peñasco, cerca del borde del agua. Los balleneros hicieron girar un hilado de una ballena, la madre que volvía al ártico con su ballenato recién nacido, cuatrocientos millas del sur.

Una noche, el bebé de la ballena saltó lejos para explorar una cueva inferior misteriosa del agua en los acantilados de Punta Banda. Un ballenato crece muy rápido -cincuenta libras por día o más de dos libras una hora- y este " pequeño" compañero permaneció en la cueva toda la noche. Por la mañana, él era demasiado grande para pasar a través del estrecho de la entrada de la cueva.

Al día siguiente, los balleneros en el campo, vieron levantarse misteriosamente un canalón pequeño de la cueva y oyeron los sollozos asustados del bebé ballena atrapada. Mientras que los años pasaron los canalones crecieron más grandes y sus lamentaciones más ruidosas.

La leyenda dice que el canalón, acompañado por un desplome tumultuoso que emerge de la sopladura hoy, es el canalón y la fulminación de una elevación acompañada de un rugido, es lo que hoy se le conoce como la Bufadora. León Toscano

LA SERPIENTE MARINA

"Una vieja hechicera que vive en la cima de una de las mas altas montañas de Punta banda, insiste que es un serpiente de mar y no una ballena, la que vive en la caverna submarina de la Bufadora. la verdadera, dice ella es un secreto transmitido de madre a hija entre las brujas de la familia.

La serpiente marina, que hora esta vieja y gruñona, resiente la invasión de sus dominios privados. No quiere salir a comer habiendo extraños alrededor.

Y la bruja alega que las explosiones del agua, los provoca la enojada serpiente que vive abajo del risco, tratando de espantar a los intrusos para poder vivir y comer, en paz.
León Toscano.



viernes, 15 de abril de 2011

El cantar de las ballenas


Me gusta mucho venir a ver las ballenas a principios de Marzo, —me dijo uno de los aldeanos—, con un poco de suerte alguna se acerca para oír la canción con la que van cantando.

Cantan de alegría arrullando a sus crías. Hacen más dulce su viaje, cantando en familia.

Es que estas costas son su santuario, y estando ya en Baja California, se acercan tanto a su costa que aquí mil veces se han quedado.

Varadas piden ayuda, nos acercamos —los aldeanos— para ayudarlas y sigan su bello viaje, siempre cantando.

Safe Creative #1104168985212

jueves, 14 de abril de 2011

Baja California tiene dueño, Fray Junípero Serra le dice a los Rusos


Se habían establecido ya muchos asentamientos de otras nacionalidades en Baja California, portugueses, ingleses y rusos, además de españoles.

Se escucha por aqui que los rusos ya se habían establecido; y que Fray Junípero les dijo: "Estas tierras tienen dueño, pertenece a su gente que a la vez esta bajo la Corona Española."

Atentos los rusos lo escucharon y se fueron. Quedándose solamente los más pobres de ellos, acogidos por Fray Junípero, quien los ayudo sembrando uvas para hacer vinos.

Safe Creative #1104168985229

lunes, 11 de abril de 2011

El loco en la playa


Entre Tijuana y Ensenada —casi, casi a medio camino— hay una pequeña villa que se llama Alisitos; lugar de turismo y recreación junto al mar; lugar donde por muchos años se ha practicado algunos deportes acuáticos.

Allí entre las casas, había dos casas que se utilizaban como deposito de basura. Una noche que fui a tirar la basura, me di cuenta que había un americano, que se encontraba reposando. Tal como un indigente como en busca de alimentos entre la basura, algo que se me hizo bastante raro.

Al día siguiente lo reporte con las personas que cuidaban entonces esta villa. Fue entonces que me dijeron:

—¡Ah!, es Joe, un americano que se la ahogó la esposa; y decidió esperar a que ella, su querida esposa salga del mar...
 

«La quería tanto.

»Resulta que una tarde mientras se encontraban felices mar adentro en su barquito de vela. En una marejada del barquito al mar ella cayó; y Joe, sin tiempo que perder, se echo al mar para salvarla, desafortunadamente ya no la encontró.

»Con la ilusión de encontrarla en la playa, se puso a buscarla entre la gente desesperadamente; y al encontrar solo su ausencia, decidió esperarla indefinidamente, a que llegue el momento de un día, que ella —su amada esposa— salga del mar.

»Vinieron las patrullas, los bomberos, fue reportada a la capitanía de puerto y nunca localizaron su cuerpo. Por muchos años en las noches, se pudo ver a Joe, en las rocas adjunto a la playa, esperando viva o muerta, ver salir a su amada del mar a la playa.

»Años vienen y años van.

»Joe falleció junto a la playa; pero dicen que su espíritu sigue allí, y lo pueden encontrar deambulando, y dicen que hay quien lo ha visto en la playa y entre las casas...


»Todavía buscándola. 

«Relato como fue narrado por Rocio y Ramiro, encargados en 1997 de Alisitos»